Thursday, April 12, 2007

Fuerte de Carchuna y VI

MIENTRAS ESTO OCURRÍA...
Mientras esto ocurría, en la línea leal la Compañía Especial de la 221 Brigada esperaba, impaciente hasta la desesperación, la orden de ataque.
Bárzana, más impaciente aún. Los demás Jefes, lo mismo. No se podía dar la orden de ataque. Se sabía que el enemigo tenía dadas órdenes de retirar los prisioneros en cuanto sintiesen jaleo en las líneas. Y la duda era terrible.¿Habrían cortado las comunicaciones? ¿Habrían tomado el Fuerte? La señal de ataque de los soldados de la Especial estaba determinada por el ruido del fuego que hiciesen los rescatados al intentar avanzar y romper resistencias. No se oía nada. Las cuatro y media de la madrugada.
No hay indicio ninguno de lo que se espera. El lejano horizonte permanece silencioso. Bárzana, el Comisario del Cuerpo, Areste; el Comandante Pedroso, Barberá..., todos están atentos e impacientes. Bárzana ordena que la Compañía Especial ataque las posiciones enemigas a las cinco, pase lo que pase. Hay que auxiliar en todo caso a los asturianos y abrirles camino.
Pero, faltando quince minutos para la hora indicada, los ecos montañeros traen el estampido rotundo del combate en Calahonda. Los asturianos están al llegar por retaguardia al frente enemigo. La señal de ataque está dada. Bárzana da urgentemente la orden. La Compañía Especial avanza. Las verticales escarpaduras del Torilejo impiden el asalto de frente. El Capitán Corral telefonea en ese sentido a sus superiores. Estos ordenan se rodee, se avance por donde sea, pero que se tomen los reductos enemigos. El Comisario Areste se une al Capitán Corral para controlar la operación. La Especial, dando un rodeo, realiza el asalto. Caen siete hombres, uno de ellos herido de muerte, pero la posición de la derecha ya es nuestra.
Había llegado un poco antes el primero de los fugitivos. Un guerrillero. El Mando ordena que este hombre y una Sección del Batallón 218, con dos fusiles ametralladores, se sitúe más allá del barranco de Torilejo, para dominar con sus fuegos las posiciones enemigas que baten el puente, protegiendo así la retirada.
Mientras, el grupo asturiano que viene por el monte toma con bombas de mano la posición facciosa de la izquierda, la que bordea la carretera. La posición del centro cae sola. Todo va bien. El Mando recibe información concreta y exacta cada minuto.
El Comandante García, Jefe del 220 Batallón, que cubre el sector vecino, realiza esta importantísima función de informar con pleno acierto.
Un arco de fuego, como un arco de triunfo, protege el camino de los evadidos del Fuerte. La línea enemiga se ha roto, resquebrajada por la decisión de los soldados leales.
Los asturianos pasan ya por el puente del Torilejo y después se internan por un camino de evacuación hacia nuestras líneas.
Los facciosos vuelven a ocupar la posición de la izquierda, la cercanía a la carretera. Ya, aunque batan el puente, de nada les vale. Pero dominan también una curva, que más allá del puente, ya cercana a las líneas leales, hace la carretera. Entre los evadidos marcha en último lugar un grupo con heridos. Estos no pueden internarse por el camino de evacuación. Atraviesan esta curva bajo una lluvia de balas. Por fin, el último de los fugitivos pasa la curva. Están en salvo.
La Compañía Especial y la Sección de fusileros del Batallón 218 se retiran en perfecto orden y castigando duramente al enemigo. No sufren bajas. La operación ha terminado con pleno éxito.
Nuestros soldados y los asturianos se abrazan a los acordes de un himno glorioso...

A LAS LÍNEAS LEALES...
Los asturianos, divididos en dos grupos, avanzan hacia las líneas leales.
Toman por sorpresa un blocar enemigo. El grupo que, avanzando por el monte, protege al de la carretera, rinde una posición enemiga situada sobre ésta. Una ametralladora enemiga, que molestaba con su tictac de muerte, es volada con una bomba de mano.
En el combate se pasan a nuestras filas un Cabo y un soldado enemigos.
Por retaguardia, otro grupo de héroes defiende las espaldas de posibles sorpresas.
La columna rompe el frente enemigo.
Vivas a la República. Algunos grupos de enemigos, desesperados, lanzan bombas de mano, pero ya el boquete está abierto. Se oye el ruido de un fuerte combate un poco más allá, hacia la derecha del frente enemigo. Las tropas leales han sabido ayudar.
La columna asturiana sigue por la carretera. Las posiciones enemigas, que han quedado atrás, enmudecen. Pasan el puente sobre el Torilejo. Se internan rectos hacia las líneas leales por un camino de evacuación. Han ganado la partida.
El último grupo, con algunos heridos, tiene que pasar por todo lo largo de la carretera. En una curva sufren las balas asesinas del enemigo, que, ya rehecho, se coloca otra vez en sus posiciones.
Tierra leal. Abrazos, vivas. El Teniente Coronel Galán, el Comisario del Cuerpo, Areste; el Comandante Pedrosa, su Comisario y Ayudante, Bárzana y su Comisario, los Soldados. Todos. Todos se funden en auténtica emoción española Los asturianos se abrazan entre sí, abrazan a los demás. Alegrías, sonrisas, satisfacción. España parece mayor. En efecto, lo es. ¡Viva España!
PALABRAS FINALES
Días de esplendor, de triunfo, de gloria.
Más órdenes: las que corresponde a un Mando republicano.
A la retaguardia. Que se duchen, que se vistan, que coman.
La noticia llega a la retaguardia, a los frentes cercanos. La población civil se enardece. Sale a las calles a recibirlos. Regalos. Flores...
En los frentes, los combatientes saltan de alegría. Al Mando, por medio de sus Comisarios, le piden combatir.
Se inician las suscripciones. Pronto alcanzan cifras incalculables de miles de pesetas.¡Para los asturianos, para los asturianos!
En Berja son alojados en el magnífico edificio de la Ermita. Aquello es un hormigueo. Allí, Jefes, Oficiales, Comisarios, soldados. La población civil. La alegría. La banda del Cuerpo de Ejército no descansa. Aires regionales. Discursos. Palabras cálidas. Cariñosas. Emocionadas.
Un día en Almería. El pueblo entero, en maravillosa formación, sale a recibir a los asturianos. La Guardia de Asalto, el Cuerpo de Carabineros, desfilan ante ellos rindiéndoles honores. Almería está en fiesta porque los asturianos han sido libertados.Banquete... Discursos... Himnos... Puños en alto.
El enemigo ha sufrido un gran descalabro.
¿Cómo desquitarles de él? Durante dos días envió su aviación, que dejó caer bombas de gran tamaño sobre la población civil indefensa de Castell de Ferro.
Talleres ESPASA-CALPE, S.A, Ríos Rosas, 26 – MADRID
Bueno, si habéis aguantado todo el tocho, felicidades. Habréis visto similitudes, diferencias, coincidencias plenas... con la partida. No era necesario que leyéseis todo ésto, pero me ha parecido de interés, ya que ilustra un capítulo muy desconocido de la Guerra Civil, que rara vez suele aparecer en los libros, y que, si bien localmente fue una empresa menor, sentó las bases de mucho de lo que vendría después. Mas información en Paisajes de la Guerrilla.

No comments: