Friday, December 29, 2006

Victoria


¡Madrid, Madrid; qué bien tu nombre suena,
rompeolas de todas las Españas!
La tierra se desgarra, el cielo truena,
tú sonríes con plomo en las entrañas.

Antonio Machado


Blancos como la cal del polvo levantado por la explosión de la mina y el posterior derrumbe de parte de la Facultad de Odontología, erguidos unos, encorvados bajo el dolor y la fatiga otros, sangrando casi todos por sus heridas de guerra, vestidos con harapos. Componían una estampa nada heroica, pero eran éstos los hombres (y mujeres) que habían salvado Madrid. La negra bota fascista había intentado aplastar a los hijos del pueblo con todas sus fuerzas, pero no había conseguido más que enfurecerlos más. El milagro estaba ante sus ojos. Madrid, como un noble animal herido, había reculado, pero había conseguido sacar fuerzas de flaqueza.

Franco se desquiciaba en su cuartel general mientras todo parecía ponérsele en contra. Lo mejor de sus fuerzas, atascado a las puertas del triunfo, enredado en un atolladero frente a simples milicianos que habían decidido plantar cara, embriagados por una determinación fatalista, pero también por un espíritu de resistencia feroz. Los corderos que habían huido y perecido durante las desastrosas retiradas del verano se habían tornado leones, que con furia rugían a los fascistas: ¡No pasarán!

Y no pasaron.

Wednesday, December 20, 2006

PNJs (X): Alfons Barlet, “Tintorro”


Alfons (o “Tintorro”, como le han apodado sus camaradas a modo de sarcasmo por su afición a los vinos de calidad) es uno de los líderes de pelotón de la Columna Durruti. Ancho de espaldas, con aspecto de rudo campesino, esconde una particular delicadeza personal. En la lucha en torno a Zaragoza, al principio de la guerra, se distinguió por su bravura, y por eso fue elegido por sus camaradas primero y por el propio Durruti después para acompañarle en su desesperada expedición de auxilio a Madrid. La Columna Durruti fue enviada en el peor momento al frente más duro de la guerra, y la moral de las valientes milicias catalanas se vino abajo, acostumbradas como estaban a enfrentamientos de poca entidad contra milicianos y policías enemigos. Tintorro fue uno de los pocos líderes que consiguieron rehacer el frente e imponer la disciplina. Tintorro siempre ha confiado en el buen juicio de su venerado Buenaventura Durruti, quien, pese a su credo anarquista, lucha por instaurar entre sus hombres una disciplina férrea para poder hacer frente al fascismo. Abochornados por su huída, los hombres de Durruti solicitaron el punto más peligroso del frente para redimirse, y ese lugar es, por derecho propio, la Ciudad Universitaria. Para Tintorro y sus camaradas (nunca dejarán que se les llame “subordinados”) están siendo unos momentos terribles. La lucha habitación por habitación les enerva, estando como están acostumbrados al campo abierto. Pero su orgullo puede más. Tintorro está determinado a resistir o morir intentándolo. Sus bravos libertarios no van a ser menos que esos marxistas…

Armas (X): Subfusil "Naranjero"


Los orígenes del apreciado subfusil republicano “Naranjero” resultan todavía prácticamente desconocidos. La mayoría de la comunidad armamentística asocia su creación con unos talleres valencianos ubicados en Alberique, de ahí que este subfusil recibiera el sobrenombre de “Naranjero” en honor a la fruta más popular del Mediterráneo español. Sin embargo, el hecho de que ninguna de las aproximadamente 2.000 unidades fabricadas hasta el final de la guerra presente ningún tipo de indicación sobre su origen no permite asegurarlo a ciencia cierta. El diseño de este subfusil extraoficial es idéntico al del MP-28 II creado por el alemán Hugo Schmeisser. La principal diferencia entre estas dos armas radica en el calibre utilizado, ya que mientras que el subfusil germano empleaba el 9mm Parabellum clásico (9mm x 19), el “Naranjero” fue calibrado para disparar cartuchos 9mm Largo (9mm x 23). Por otro lado, el arma fabricada por los republicanos también presentaba un peso y un tamaño ligeramente superior, así como un cargador desechable con capacidad para albergar hasta 36 proyectiles. Sin embargo, resultaba muy complicado, incluso para los propios oficiales republicanos, poder diferenciar a simple vista un auténtico MP-28 II de un “Naranjero”. La forma más fácil de diferenciar un MP28 de un "Naranjero" republicano es simplemente por la palanca de montar, que en el MP28 en un gancho y en el "Naranjero" republicano es una manilla redonda, como se puede apreciar en la siguiente imagen comparativa:

Por extensión, se acabó por denominar "Naranjero" a todos los subfusiles presentes en el conflicto.

Sunday, December 17, 2006

Clip: Pasionaria y más...

Adjunto un clip con un discurso histórico de Pasionaria durante la Guerra(no una dramatización, es una grabación real), para que admiréis el torrente de voz de esta mujer; y también unas imágenes de carros de combate en acción, para que recordéis el Puente de los Franceses.

Tuesday, December 12, 2006

Armas(IX): Granada de palo "rusa"


La "Ferrobellum" o "rusa" probablemente ni sea de esa marca ni sea rusa. Probablemente se trate de un diseño fabricado en la retaguardia republicana, con reminiscencias a la clásica Steilhandgrenate alemana, pero con el cuerpo acanalado. Diseño simple y efectivo, casi de circunstancias.

Armas(VIII): Fusil Mosin-Nagant


Fusil Mosin-Nagant M1891

Diseñado en la época zarista este excelente fusil fruto de la colaboración del ingeniero ruso Sergei Mosin y de un fabricante belga. Armó los ejércitos rusos desde 1890 hasta la postguerra mundial. Pesaba 4 kilos y medio y su característica bayoneta estaba pensada para estar calada permanentemente. Cargaba 5 cartuchos de 7,62x54. Fue uno de los fusiles mayoritarios en el bando republicano, importado en grandes cantidades.

Friday, December 08, 2006

Escalafón y divisas republicanas


Estas son, a grandes rasgos, las divisas y su correspondencia en el escalafón, de las fuerzas republicanas:


Tropa
1-Soldado/Miliciano(sin divisa)
2-Cabo

Suboficial
3- Sargento

Oficiales particulares
4- Alférez(Sólo en Sanidad y Servicios)
5- Teniente
6- Capitán

Oficiales superiores
7- Mayor de milicias/Comandante (de brigada, división, cuerpo de ejército; respectivamente)
8- Teniente Coronel (sin mando, de ejército; respectivamente)
9- Coronel

Oficiales generales
10- General

Thursday, December 07, 2006

El himno de los Recios


Me ha llegado por e-mail esta canción de un Recio que prefiere permanecer en el anonimato. A ver si dáis con él. Lo he adaptado ligeramente para que encaje con una canción que todos sepamos, como Si me quieres escribir(si alguien no la sabe, que la busque en esta página: Altavoz del Frente).


ALZAD LOS PUÑOS

(repetir cada dos versos)

Alzad los puños camaradas
Los Recios están pasando
Si les veis ir para el frente
Ya les estáis saludando

Si están vacías las trincheras
No creáis que hemos huído.
Los Recios sólo hemos ido
A llenar la bota de vino.

Robamos en Guadarrama
Un coche a los fascistas
Se acabó la gasolina
en medio de la autopista.

Los moros y legionarios
Vienen por el Manzanares.
Por a aquí no pasa nadie
Aunque vengan a millares.

Cuando silba la metralla
Todo el mundo retrocede.
Menos los Recios, camarada,
Con Romero van para el frente.

Os animo a que añadáis alguna estrofa.

Wednesday, December 06, 2006

Aviones(III): Bombardero Savoia 81


Bombardero SM-81

Los Savoia-Marchetti 81 no eran los bombarderos más modernos del mundo, desde luego, pero cumplieron con creces en su misión de aterrorizar a los civiles en la Guerra de España. Eran unos trimotores monoplanos de bombardeo duros y eficaces. Su armamento consistía en cuatro ametralladoras de 7,7 mm. dos Breda gemelas en los puestos dorsal y ventral y dos Lewis también sobre soportes móviles en el interior del fuselaje, tirando a través de las ventanas laterales del puesto de radio. Su mortífera carga consistía en más de 2000 kgs. de bombas. Los italianos lo llamaron “Pipistrello”, murciélago.

En la imagen, un Savoia escoltado por "Chirris".

Aviones(II): Caza "Chato"


Caza soviético Polikarpov I-15

El biplano Polikarpov I-15, apodado “Chato” por su silueta, de la que el morro sobresalía muy poco, fue el emblema de “La Gloriosa”(la aviación republicana), al ser uno de los mejores y más numerosos aparatos enviados por la URSS. El “Chato” fue un caza de excelentes prestaciones para su época, pese a su aspecto anticuado: rápido, maniobrable, resistente, de fácil mantenimiento… Montaba cuatro ametralladoras, y podía cargar con 35 kg de bombas. Su llegada a Madrid, junto con los más modernos “Moscas”, fue providencial, ganándose el cariño de la población madrileña al abatir a los bombarderos italianos y alemanes que habían martirizado a la población hasta entonces con impunidad. Los duelos aéreos eran tan espectaculares que la población solía desafiar a las sirenas que llamaban a los refugios y observarlos en plena calle, como un encuentro casi deportivo.

Aviones (I): Caza "Chirri"


Caza italiano Fiat CR-32

El biplano Fiat CR-32 fue uno de los mejores aviones de caza que Mussolini envió a España, además de uno de los más numerosos. Hasta la llegada de los aparatos soviéticos, el “Chirri” no tuvo rival en los cielos de España, y aún después, son legendarios sus duelos contra “Chatos” y “Moscas”. Los mayores ases de la aviación franquista, como García Morato, pilotaron siempre cazas Fiat. El “Chirri” iba imponentemente armado: dos ametralladoras de 12,7 mm y dos más de 7,7 mm. Además, podía equiparse con unos 100 kg de bombas.

Como curiosidad, destacar que el CR-32 continuó en servicio durante la Segunda Guerra Mundial, cumpliendo un papel más que digno contra la moderna aviación de caza británica.

Tuesday, December 05, 2006

¿Llegan los rusos?


-¡Los rusos! ¡Han llegado los rusos! ¡Vivan los rusos!

Las mujeres, ancianos y niños vitoreaban con el puño en alto a los soldados que marchaban en perfecto orden atravesando la plaza de Antón Martín. Lo que tenían ante sus ojos era tan distinto de las abigarradas columnas milicianas que no podía ser otra cosa que un ejército enviado desde la URSS: soldados en perfecta marcha, batallón tras batallón, entonando con voz firme solemnes cánticos, con uniformidad en vestiduras y armamento. Lo que resonaba contra el suelo eran botas, no alpargatas de esparto. Todos los fusiles eran iguales, con las bayonetas caladas de la misma forma y apoyados contra el mismo hombro. Los rostros de los soldados que reflejaban serenidad y gravedad estaban afeitados y limpios.

Pero los madrileños se equivocaban. De las gargantas de los soldados emanaba la misma melodía ceremoniosa de La Internacional, pero en decenas de idiomas distintos: polaco, inglés, francés, alemán, italiano… Los rusos no eran rusos, sino la XI Brigada Internacional, la primera en formarse y ser instruida en la base de Albacete. Los nombres de los tres batallones estaban llamados a hacerse inmortales: Commune de Paris, Edgar André, Garibaldi.

Entre la comitiva no había un excesivo énfasis en los golpes de tacón. Aquello no era un desfile. Los Internacionales iban al frente.
Ingleses de la XI Brigada Internacional, a su llegada a Madrid.

Monday, December 04, 2006

7 de Noviembre

Las sienes de Martínez palpitaban furiosamente mientras recargaba y amartillaba su Astra. El frente estaba roto. Los regulares, la feroz infantería mercenaria de Marruecos, se acercaban aullando por el Puente de los Franceses, precedidos por cuatro enormes ingenios acorazados. Por fin el enemigo estaba hollando el suelo de la sacrosanta Madrid. A su derecha, Alcázar y los restos de los Recios se batían desesperadamente contra los moros que subían de la orilla a la carga, ignorando las numerosas bajas en sus filas en el furor casi suicida que desplegaban antes del cuerpo a cuerpo. Martínez podía ver de soslayo cómo Juan Mari y los demás iban sucumbiendo uno a uno bajo los golpes, pero tenía asuntos más difíciles de los que preocuparse: los carros enemigos se le echaban encima. Intentando mantener la cabeza lo más fría posible, apuntó con su pistola a una de las siluetas que se arremolinaban tras el primer tanque y vació su cargador. Vio cómo algunas de las balas impactaban contra el casco negruzco del tanque, haciendo saltar chispas. Eso no detendría lo que se le venía encima. Las orugas del vehículo hacían que las paredes de la trinchera vibrasen y se desmoronasen unos metros por delante, amenazando con sepultar a Martínez. Retrocedió, trastabilló y cayó de espaldas. La mole del carro de combate le envolvió en la sombra.

Entonces, un silbido agudo. Y, casi al instante, una explosión ensordecedora ante sus ojos. El casco del tanque se dobló como si fuera de latón. La torreta saltó, deformada, por los aires. Su carrera desenfrenada paró en seco. En ese momento reparó en las voces que venían de la retaguardia:

¡Los rusos! ¡Los rusos! ¡Han llegado los rusos!
Destinado a Álvaro, ausente.

Equipo (III): Casco checo


A medio camino entre el Adrian francés y el casco de acero alemán de la Primera Guerra Mundial, el checo modelo 1930 era, pese a su aspecto medieval, un excelente casco de trinchera, que remitía a la Gran Guerra por su línea, tamaño, y por sus característicos "cuernos", tetones de aireación. Ante el estallido de la guerra, el gobierno republicano compró gran parte de las existencias al gobierno checoslovaco, inconsciente de la inminencia del conflicto de los Sudetes contra el expansionismo alemán.
En la fotografía, de Robert Capa, dos soldados en las trincheras madrileñas protegiéndose con los cascos citados.

Vehículos (VI): Tanque soviético T-26


El carro de infantería soviético T-26 fue, posiblemente, el mejor carro de combate de los años de entreguerras. Basado en el Vickers británico, su principal baza era su cañón antitanque de 45 mm montado en la torreta, que lo situaba muy por encima de sus oponentes italianos y alemanes en la Guerra Civil española. Cuando los T-26 recién llegados de la URSS irrumpieron en el frente de Madrid, causaron un gran desconcierto en las fuerzas franquistas. Su impacto fue tal que los mandos sublevados pusieron una recompensa a aquel que lograse capturar uno de los monstruos soviéticos de manos del enemigo.

Además de su armamento principal, los t-26 estaban equipados con una ametralladora de 7,62 mm para protegerse de la infantería y en ocasiones se les montaba una DP adicional como defensa antiaérea.